{"id":6989,"date":"2024-02-06T15:38:48","date_gmt":"2024-02-06T15:38:48","guid":{"rendered":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/?p=6989"},"modified":"2024-02-06T23:12:09","modified_gmt":"2024-02-06T23:12:09","slug":"winny-de-puh-una-biografia-de-peluche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/?p=6989","title":{"rendered":"Winny de Puh: \u00bfUna biograf\u00eda de peluche?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6990 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Kanga-arriba.jpg?resize=471%2C334\" alt=\"\" width=\"471\" height=\"334\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Kanga-arriba.jpg?resize=500%2C354&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Kanga-arriba.jpg?resize=768%2C543&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Kanga-arriba.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 471px) 100vw, 471px\" \/>\u201cNadie sab\u00eda de d\u00f3nde hab\u00edan venido, pero all\u00ed estaban Kanga y Baby Ruh. Cuando Puh le pregunt\u00f3 a Christopher Robin: &#8220;\u00bfC\u00f3mo han llegado aqu\u00ed?&#8221;, Christopher Robin dijo: &#8220;Como de costumbre, t\u00fa ya me entiendes, Puh&#8221;, y Puh, que no le entend\u00eda, dijo: &#8220;\u00a1Oh! \u2014luego asinti\u00f3 dos veces con la cabeza y dijo\u2014 Como de costumbre. \u00a1Ah!&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Historias de Winny de Puh, A.A.Milne (*)<\/p>\n<p>Para continuar con el asunto de las biograf\u00edas, he resuelto escribir sobre la biograf\u00eda de Winny de Puh, pero no s\u00e9 qu\u00e9 sentido podr\u00eda tener ello. Es correcto pensar que la pregunta que Puh hace a Christopher Robin acerca de los or\u00edgenes de los personajes de la novela, en ese di\u00e1logo que transcribo m\u00e1s arriba, peca de ingenua y, sin embargo, no creo que lo sea del todo.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo llega un personaje de ficci\u00f3n como Winny de Puh a ser qui\u00e9n es? \u00bfTienen biograf\u00eda los personajes literarios? \u00bfLa tienen cuando son personajes humanos como Christopher Robin, narratario de la novela, quien se corresponder\u00eda mim\u00e9ticamente con el hijo del escritor A. A. Milne, y que por momentos podr\u00eda ser considerado el verdadero protagonista de las novelas de Puh? Y cuando no son humanos: \u00bfpueden tener una biograf\u00eda?<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6991 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/shepards-drawing-of-ChRs-bear-1924.png?resize=358%2C352\" alt=\"\" width=\"358\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/shepards-drawing-of-ChRs-bear-1924.png?resize=500%2C492&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/shepards-drawing-of-ChRs-bear-1924.png?w=626&amp;ssl=1 626w\" sizes=\"auto, (max-width: 358px) 100vw, 358px\" \/>Un oso de peluche como Winny de Puh \u2014o nombrado en su lengua: Winnie-the-Pooh\u2014, \u00bfpuede tener una biograf\u00eda? \u00bfTiene sentido decir que el personaje de Puh cumplir\u00e1 100 a\u00f1os en este a\u00f1o de 2024, as\u00ed, como cuando decimos que en 2023 se celebraron los 100 a\u00f1os de vida del escritor Josep Vallverd\u00fa, o que este a\u00f1o se celebran los 100 a\u00f1os de la muerte de los escritores Franz Kafka y Joan Salvat-Papasseit? \u00bfEst\u00e1 bien decir que el personaje, animaci\u00f3n ficticia de un oso de peluche, tiene unos antepasados fuera de la ficci\u00f3n \u2014justamente: los osos de peluche\u2014 y que estos fueron relevantes para el imaginario de la infancia en el per\u00edodo de expansi\u00f3n del capitalismo imperialista?<\/p>\n<p>De un ser humano podemos trazar una biograf\u00eda si investigamos sobre su historia personal \u2014fecha de nacimiento y de muerte\u2014, sobre lo que hizo o dej\u00f3 de hacer en diferentes momentos \u2014estudios, trabajos, viajes, participaci\u00f3n en actos p\u00fablicos y acontecimientos hist\u00f3ricos\u2014 sobre lo que tuvo y no tuvo \u2014viviendas en diferentes ciudades, riquezas, ingresos y p\u00e9rdidas econ\u00f3micas\u2014, sobre cu\u00e1les y c\u00f3mo eran sus v\u00ednculos y relaciones interpersonales \u2014familia, amistades y enemistades, amor\u00edos\u2014, sobre sus pensamientos y sentimientos expresados p\u00fablicamente o en el \u00e1mbito privado \u2014conservadurismo, radicalismo pol\u00edtico, vanguardismo est\u00e9tico\u2026\u2014. \u00bfPodemos hacer lo mismo respecto de un personaje de ficci\u00f3n?<\/p>\n<p>Hay quienes creen que es muy poco lo que podemos llegar a saber con plena certeza de los seres humanos, de sus historias personales. Incluso, recuerdo que, cuando era estudiante de sociolog\u00eda (\u00a1s\u00ed, os estoy dando un dato autobiogr\u00e1fico!), se discut\u00eda en las aulas universitarias si los integrantes de la clase obrera ten\u00edan biograf\u00eda. Los burgueses, prohombres destacados de la sociedad, claro que la ten\u00edan: poco menos que viv\u00edan para eso, para tener una biograf\u00eda; pero \u00bfqu\u00e9 biograf\u00eda pod\u00eda ofrecer un integrante de la clase trabajadora, con sus rutinas anodinas de explotaci\u00f3n laboral, con unas vidas reducidas a jornadas con trayecto fijo: de casa al trabajo y del trabajo a casa? \u00bfQu\u00e9 inter\u00e9s pod\u00eda tener una biograf\u00eda as\u00ed? Recuerdo que esto se discut\u00eda a los efectos de profundizar en unas metodolog\u00edas de investigaci\u00f3n que llevaban por t\u00edtulo \u201chistorias de vida\u201d. Metodolog\u00edas que defend\u00edan la idea de que siempre que hay una persona, hay una biograf\u00eda, y si indagamos en ello, en lo biogr\u00e1fico, y recogemos informaci\u00f3n sobre las historias de vida de las diferentes personas, podemos obtener unos saberes que nos permitir\u00e1n saltar de la informaci\u00f3n individual a la informaci\u00f3n social, de lo psicol\u00f3gico a lo sociol\u00f3gico, combinando biograf\u00eda e historia para iluminar el estado de la sociedad. \u00bfSer\u00eda igual si indagamos en las biograf\u00edas de los personajes de ficci\u00f3n?<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6992 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/christopher-i-pooh.jpg?resize=284%2C387\" alt=\"\" width=\"284\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/christopher-i-pooh.jpg?resize=367%2C500&amp;ssl=1 367w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/christopher-i-pooh.jpg?resize=1614%2C2200&amp;ssl=1 1614w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/christopher-i-pooh.jpg?resize=768%2C1047&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/christopher-i-pooh.jpg?resize=1127%2C1536&amp;ssl=1 1127w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/christopher-i-pooh.jpg?resize=1502%2C2048&amp;ssl=1 1502w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/christopher-i-pooh.jpg?w=1754&amp;ssl=1 1754w\" sizes=\"auto, (max-width: 284px) 100vw, 284px\" \/>As\u00ed como algunos consideran que es poco lo que se puede saber de los humanos, por curioso que resulte hay quienes sostienen que de los personajes de ficci\u00f3n lo podemos saber todo, absolutamente todo, pues una vez que est\u00e1n en una obra, lo est\u00e1n ah\u00ed de manera completa y para siempre. Las biograf\u00edas de tinta y papel no admiten secretos, todo lo que necesitamos saber sobre los personajes literarios, todo lo que es significativo sobre su acci\u00f3n, lo sabemos al leer.<\/p>\n<p>Las personas reales guardan secretos inconfesables de los que podemos no saber nunca nada, pero los personajes de ficci\u00f3n solo guardar\u00edan un secreto as\u00ed para crear suspenso, para anticipar una acci\u00f3n, para que acabemos descubriendo el asunto al avanzar en la lectura de la trama narrativa en la que est\u00e1n insertos.<\/p>\n<p>Y entonces llegamos a este punto: \u00bfqu\u00e9 nos interesar\u00eda saber hoy por hoy sobre los aspectos biogr\u00e1ficos de Winny de Puh que no est\u00e9 explicado en las dos novelas que componen su saga? \u00bfQu\u00e9 nos interesa saber m\u00e1s all\u00e1 de que es un protagonista \u00ad\u2014tierno, so\u00f1ador e ingenuo\u2014 que sostiene al personaje colectivo de la novela: un personaje colectivo integrado por todos los dem\u00e1s peluches y Christopher Robin?<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6993 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/cubierta-winny-de-puh-valdemar.jpg?resize=269%2C359\" alt=\"\" width=\"269\" height=\"359\" \/>Justamente, lo primero que podemos se\u00f1alar es que Winny de Puh no aparece originalmente en las novelas escritas por Alan Alexandre Milne (Gran Breta\u00f1a, 1882-1956): la primera, \u201c<em>Winnie-the-Pooh<\/em>\u201d, de 1926; la segunda novela, \u201c<em>The House At Pooh Corner<\/em>\u201d, de 1928. El personaje ya hab\u00eda tenido su primera aparici\u00f3n literaria en un poema titulado <em>Teddy Bear <\/em>publicado en el libro <em>When We Were Very Young<\/em>, de 1924, y es por esto que decimos que en 2024 ser\u00e1 el centenario del personaje de peluche.<\/p>\n<p>Lo segundo a se\u00f1alar es que las ilustraciones originales de ambas novelas, as\u00ed como la del primer poema, fueron obra de E. H. Shepard, quien sin duda aport\u00f3 mucho para la celebridad del personaje, muy exitoso entre los lectores desde el primer momento: el libro de poemas de A.A. Milne tuvo que hacer cuatro reimpresiones entre noviembre y diciembre de 1924, cuando acababa de salir a la luz. Los dibujos de Puh realizados por Shepard fueron inmediatamente identificables en todo el mundo, incluso antes de que Walt Disney hiciera su primer mediometraje, una animaci\u00f3n de 1966 titulada \u201c<em>Winnie Pooh and the honey tree<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-6994\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/shepards-drawing-of-ChRs-bear-1924-poetry-TB-colour.png?resize=207%2C324\" alt=\"\" width=\"207\" height=\"324\" data-wp-editing=\"1\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/shepards-drawing-of-ChRs-bear-1924-poetry-TB-colour.png?resize=320%2C500&amp;ssl=1 320w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/shepards-drawing-of-ChRs-bear-1924-poetry-TB-colour.png?w=563&amp;ssl=1 563w\" sizes=\"auto, (max-width: 207px) 100vw, 207px\" \/>\u00a0 \u00a0<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-6995\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/shepards-drawing-of-ChRs-bear-1924-poetry-TB.jpg?resize=205%2C363\" alt=\"\" width=\"205\" height=\"363\" \/> \u00a0<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-6996\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/The-Art-of-Winnie-The-Pooh_-cubierta.jpg?resize=236%2C276\" alt=\"\" width=\"236\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/The-Art-of-Winnie-The-Pooh_-cubierta.jpg?resize=427%2C500&amp;ssl=1 427w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/The-Art-of-Winnie-The-Pooh_-cubierta.jpg?resize=768%2C899&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/The-Art-of-Winnie-The-Pooh_-cubierta.jpg?w=1282&amp;ssl=1 1282w\" sizes=\"auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><\/p>\n<p>Pero lo cierto es que la historia de Puh, su biograf\u00eda, comienza antes de 1924 y termina despu\u00e9s de 1928. Si leemos el pr\u00f3logo de la novela que A. A. Milne escribi\u00f3 para explicar el origen del nombre del personaje, veremos que hace alusi\u00f3n, por una parte, al oso <em>Edward<\/em> y por otra a la osa del zoo de Londres llamada <em>Winnie<\/em>.<\/p>\n<p><em><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6997 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/milne-aa-i-ch-r.png?resize=295%2C395\" alt=\"\" width=\"295\" height=\"395\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/milne-aa-i-ch-r.png?resize=373%2C500&amp;ssl=1 373w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/milne-aa-i-ch-r.png?w=390&amp;ssl=1 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 295px) 100vw, 295px\" \/>Edward<\/em> es el nombre del oso del poema de 1924, que a su vez era el nombre brit\u00e1nico de los osos de peluche, as\u00ed como <em>Teddy<\/em> lo fue de los estadounidenses. El poema se inspir\u00f3 en un peluche que regalaron al hijo del escritor, quien coincide en su nombre con el personaje de la novela: hablamos de Christopher Robin Milne, quien en la vida real acab\u00f3 convirti\u00e9ndose en un librero de \u00e9xito y aborreciendo profundamente todo lo relacionado con su participaci\u00f3n ficticia en las novelas del padre.<\/p>\n<p>Por otra parte, <em>Winnie<\/em> es el nombre de un oso pardo nacido en 1914, en Canad\u00e1, cerca de la ciudad de Winnipeg, donde un militar canadiense lo rescat\u00f3 cuando viajaba hacia Europa para combatir en la guerra. Al llegar a Inglaterra dej\u00f3 al oso en el zoo de Londres, donde result\u00f3 un atractivo popular y donde se hizo muy amigo de Christopher Robin, el hijo del escritor, quien lleg\u00f3 a alimentarlo con leche condensada, pues parece ser que al Winny de carne y hueso esto le agradaba m\u00e1s que la miel.<\/p>\n<p>De todo este anecdotario, me quedo con la idea de que el origen del personaje se remonta en dos direcciones hacia el continente norteamericano: una direcci\u00f3n real, la del oso rescatado en Canad\u00e1, y una direcci\u00f3n ficticia, la del oso de peluche del hijo del escritor, replica del oso de peluche que lleva por nombre el del presidente de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Y es que el oso de peluche tambi\u00e9n tiene su historia, su biograf\u00eda, como juguete infantil: el oso de peluche vendr\u00eda a ser algo as\u00ed como un antepasado directo de nuestro Puh. Como en casi todos los asuntos legales, hay dos versiones respecto del origen de los osos de peluche. Una es norteamericana y hace alusi\u00f3n a una an\u00e9cdota presidencial que involucra a Roosevelt. La otra es Alemana.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6999 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/TheodoreRooseveltTeddyBear.jpg?resize=270%2C262\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"262\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/TheodoreRooseveltTeddyBear.jpg?resize=500%2C485&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/TheodoreRooseveltTeddyBear.jpg?w=635&amp;ssl=1 635w\" sizes=\"auto, (max-width: 270px) 100vw, 270px\" \/>Suele decirse que los osos de peluche reciben el nombre de <em>Teddy Bear<\/em> en honor al presidente Theodore Roosevelt, que se neg\u00f3 a dispar a un oso durante un viaje de caza por el estado de Mississippi, en noviembre de 1902. Resulta que, durante ese viaje, en el que el presidente iba a resolver un conflicto territorial entre los estados de Mississippi y Louisiana, los gu\u00edas quisieron agasajar al mandatario facilit\u00e1ndole la caza de un oso al que hab\u00edan atado a un \u00e1rbol para que Roosevelt le disparara. El presidente Roosevelt se neg\u00f3, tal vez por encontrar humillante la situaci\u00f3n. Un caricaturista de mucho renombre por la \u00e9poca, Clifford Berryman, registr\u00f3 el asunto en una caricatura que circul\u00f3 mucho. El dibujo del oso agrad\u00f3 a un tendero jud\u00edo, nacido en Rusia y emigrado en Nueva York, Morris Michtom, que cre\u00f3 un osito a partir de \u00e9l y comenz\u00f3 a comercializarlo, hasta llegar a crear toda una industria: ni m\u00e1s ni menos que la de uno de los juguetes m\u00e1s vendidos en la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>Esa es una versi\u00f3n: la norteamericana. La alemana, en cambio, sostiene que la creaci\u00f3n de los osos de peluche es un dise\u00f1o de 1902 de Richard Steiff para la f\u00e1brica de juguetes de su t\u00eda, Margarete Steiff, una mujer enferma de poliomielitis que se dedic\u00f3 a la costura de animales de fieltro. La empresa familiar exportaba peluches hacia a los Estados Unidos desde principios de siglo XX. Richard habr\u00eda expuesto un oso de fieltro en Feria del Juguete de Leipzig en 1903, donde habr\u00eda sido comprado por un fabricante americano. Esta historia tambi\u00e9n tiene su pel\u00edcula.<\/p>\n<p><span class=\"embed-youtube\" style=\"text-align:center; display: block;\"><iframe loading=\"lazy\" class=\"youtube-player\" width=\"900\" height=\"507\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/al9gYXINNQI?version=3&#038;rel=1&#038;showsearch=0&#038;showinfo=1&#038;iv_load_policy=1&#038;fs=1&#038;hl=ca&#038;autohide=2&#038;wmode=transparent\" allowfullscreen=\"true\" style=\"border:0;\" sandbox=\"allow-scripts allow-same-origin allow-popups allow-presentation allow-popups-to-escape-sandbox\"><\/iframe><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_7001\" aria-describedby=\"caption-attachment-7001\" style=\"width: 324px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7001\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/steiff-bear-1908.png?resize=324%2C331\" alt=\"\" width=\"324\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/steiff-bear-1908.png?resize=490%2C500&amp;ssl=1 490w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/steiff-bear-1908.png?w=525&amp;ssl=1 525w\" sizes=\"auto, (max-width: 324px) 100vw, 324px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7001\" class=\"wp-caption-text\">Un oso de peluche Steiff, de 1908<\/figcaption><\/figure>\n<p>Que los alemanes disputaran la hegemon\u00eda del mundo a los ingleses y que dicha hegemon\u00eda acabara en manos de los Estados Unidos tras la segunda guerra mundial no deber\u00eda de tener nada que ver con la historia del oso de peluche, definitivamente incorporado al imaginario infantil de la mano de los fabricantes americanos. Y sin embargo ya vemos que la historia no es ajena a las peripecias biobibliogr\u00e1ficas que aqu\u00ed nos interesan. Y es que el \u00e9xito rotundo de <em>Winnie-the-Pooh<\/em> dependi\u00f3 en parte del \u00e9xito previo de los osos de peluche, como s\u00edmbolo muy potente en el imaginario infantil.<\/p>\n<p>En todos los casos, los personajes representados por osos de peluche \u2014veremos que en la LIJ hay otros adem\u00e1s de Puh\u2014 parecen compartir una ingenuidad que los dignifica, incluso cuando se nos presentan como cortos de entendederas. Christopher Robin no se cansa de decirle a Puh, cari\u00f1osamente, \u201c<em>oso tontorr\u00f3n<\/em>\u201d. Y es que los peque\u00f1os osos de peluche parecen hacerse cargo de todo lo que los humanos atribuimos a las necesidades emocionales m\u00e1s primarias de la infancia: ternura, calidez, afecto, cuidado y, tambi\u00e9n, la ingenuidad: todo lo cual opera como conducto del mecanismo que facilita la identificaci\u00f3n ficcional.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7002 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/winnie_the_pooh_and_the_honey_tree-593568402-mmed.jpg?resize=137%2C208\" alt=\"\" width=\"137\" height=\"208\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/winnie_the_pooh_and_the_honey_tree-593568402-mmed.jpg?resize=329%2C500&amp;ssl=1 329w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/winnie_the_pooh_and_the_honey_tree-593568402-mmed.jpg?resize=1448%2C2200&amp;ssl=1 1448w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/winnie_the_pooh_and_the_honey_tree-593568402-mmed.jpg?resize=768%2C1167&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/winnie_the_pooh_and_the_honey_tree-593568402-mmed.jpg?resize=1011%2C1536&amp;ssl=1 1011w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/winnie_the_pooh_and_the_honey_tree-593568402-mmed.jpg?resize=1348%2C2048&amp;ssl=1 1348w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/winnie_the_pooh_and_the_honey_tree-593568402-mmed.jpg?w=1605&amp;ssl=1 1605w\" sizes=\"auto, (max-width: 137px) 100vw, 137px\" \/>Y si el \u00e9xito previo de la novela dependi\u00f3 del oso de peluche, el \u00e9xito posterior dependi\u00f3 del oso de celuloide. Resulta que las hijas de Disney gustaban mucho de la novela <em>Winnie-the-Pooh<\/em> y por eso Disney compr\u00f3 los derechos para hacer la pel\u00edcula. Tambi\u00e9n cuenta la historia que el propio Disney autoriz\u00f3 a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica para que hicieran una serie de animaciones con el personaje. Esto como gesto de distensi\u00f3n durante la Guerra Fr\u00eda. Y as\u00ed vemos que el oso de peluche vuelve a entrar en una disputa mundial, si bien ahora como s\u00edmbolo de paz.<\/p>\n<p>Los osos de peluche aparecen en diferentes momentos de la LIJ. Hay un c\u00e9lebre oso de peluche ficticio, estadounidense, llamado <em>Corduroy<\/em>, obra de Don Freeman, de 1968. Narra la historia de un peluche y sus peripecias en un gran almac\u00e9n americano. Es un peluche que nadie quiere comprar, porque tiene un peto de pana verde y porque le falta un bot\u00f3n. Una ni\u00f1a, <em>Lisa<\/em>, se interesa en \u00e9l y finalmente lo compra con sus ahorros. Lo peculiar del libro es que la ni\u00f1a es afrodescendiente, algo que no era del todo usual en los libros ilustrados para la infancia en esa \u00e9poca. En cualquier caso, el \u00e1lbum, muy celebrado, no deja de representar el esp\u00edritu de la sociedad de consumo americana de los a\u00f1os 60 que busca incorporar a todos los sectores sociales en la sociedad de mercado, sin discriminaciones.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7003 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/corduroy.jpg?resize=174%2C134\" alt=\"\" width=\"174\" height=\"134\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/corduroy.jpg?resize=500%2C385&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/corduroy.jpg?resize=768%2C591&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/corduroy.jpg?resize=130%2C100&amp;ssl=1 130w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/corduroy.jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 174px) 100vw, 174px\" \/><\/p>\n<p>Otro c\u00e9lebre oso de peluche ficticio, esta vez alem\u00e1n, de nombre <em>Lavable<\/em>, protagonista del relato \u201c<em>El osito de peluche y los animales<\/em>\u201d de Michael Ende (\u201c<em>Der Teddy und die Tiere<\/em>\u201d, de 1993). Para el caso, se trata de un osito que est\u00e1 muy viejo, muy gastado, con el que nadie juega. Una mosca impertinente zumba a su alrededor dici\u00e9ndole que es tonto e in\u00fatil, a partir de lo cual el oso, de manera muy alemana, se pregunta cu\u00e1l es su raz\u00f3n-de-ser-en-el-mundo y sale a buscar respuesta consultando alternativamente a diferentes animales. Una ni\u00f1a muy pobre ser\u00e1 quien acabe por darle la mejor respuesta. El cuento, obviamente, es una cr\u00edtica de la sociedad de consumo del capitalismo tard\u00edo finisecular.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7004 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Der-Teddy-und-die-Tiere.jpg?resize=153%2C197\" alt=\"\" width=\"153\" height=\"197\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Der-Teddy-und-die-Tiere.jpg?resize=389%2C500&amp;ssl=1 389w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Der-Teddy-und-die-Tiere.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 153px) 100vw, 153px\" \/><\/p>\n<p>Entonces, si el oso de peluche se vuelve un s\u00edmbolo de la seguridad infantil, en la riqueza o en la pobreza, un s\u00edmbolo de todo eso que les negamos a ni\u00f1as y ni\u00f1os cada vez que la infancia se ve sacudida por guerras y desplazamientos forzados, no es casualidad que su imagen sea muy potente para denunciar estas situaciones. Lo hemos vuelto a ver en las coberturas gr\u00e1ficas de las guerras de Ucrania y de Palestina, cuando, una y otra vez, nos cruzamos con im\u00e1genes de ni\u00f1os que se aferran a la \u00fanica seguridad que tienen a mano: la de esos peluches \u201ctontorrones\u201d que los acompa\u00f1an en la adversidad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_7005\" aria-describedby=\"caption-attachment-7005\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7005 size-medium\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FNbAKjdXoAYajq0.jpg?resize=500%2C315\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"315\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FNbAKjdXoAYajq0.jpg?resize=500%2C315&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/FNbAKjdXoAYajq0.jpg?w=680&amp;ssl=1 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7005\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Lynsey Addario para The New York Times<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_7006\" aria-describedby=\"caption-attachment-7006\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7006 size-medium\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/palestina.jpg?resize=500%2C281\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"281\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/palestina.jpg?resize=500%2C281&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/palestina.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/palestina.jpg?w=1220&amp;ssl=1 1220w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7006\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Ali Jadallah para Anadolu Agency.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Al final de la segunda novela de Milne, \u201c<em>El Rinc\u00f3n de Puh<\/em>\u201d, Christopher Robin se despide de sus amigos. Las \u00faltimas dos p\u00e1ginas de esa novela deben de estar entre los textos de literatura infantil m\u00e1s conmovedores, cuando el ni\u00f1o expresa para Puh la idea de que la infancia deja de ser tal cuando el ni\u00f1o ya no puede hacer \u201c<em>Nada<\/em>\u201d libremente. <em>Hacer Nada<\/em>, o sea, \u201c<em>ir por ah\u00ed, escuchar todas las cosas que no se oyen, y no preocuparse<\/em>\u201d, tal como es del gusto de los personajes de la novela. Cerca del punto final, en un momento, Christopher Robin dice a Puh:<\/p>\n<p><em>\u2014Puh, <strong>promete<\/strong> que no te olvidar\u00e1s de m\u00ed, nunca. Ni siquiera cuando tenga cien a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p><em>Puh pens\u00f3 por un momento.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014\u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tendr\u00e9 <strong>yo<\/strong> entonces?<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014Noventa y nueve.<\/em><\/p>\n<p><em>Puh asinti\u00f3 con la cabeza.<\/em><\/p>\n<p><em>Con los ojos puestos a\u00fan en el mundo, Christopher Robin extendi\u00f3 una mano y sinti\u00f3 la zarpa de Puh.<\/em><\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7007 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/final.png?resize=368%2C280\" alt=\"\" width=\"368\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/final.png?resize=500%2C381&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/final.png?resize=130%2C100&amp;ssl=1 130w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/final.png?w=678&amp;ssl=1 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 368px) 100vw, 368px\" \/><\/p>\n<p>\u00bfEs as\u00ed como termina la biograf\u00eda de Puh, con una promesa de eternidad centenaria? Winny de Puh, <em>Winnie-the-Pooh<\/em>, cumple cien a\u00f1os en 2024. \u00bfO ser\u00e1n noventa y nueve, as\u00ed, de una vez para siempre, tal como qued\u00f3 escrito ah\u00ed? Los osos de Peluche, si datamos su origen cerca de 1902 o 1904, cumplen una veintena m\u00e1s, de a\u00f1os. Lo que no parece tener edad es el maltrato a la infancia, siglo tras siglo, incorpor\u00e1ndose sucesivamente en la biograf\u00eda de las nuevas generaciones. Y eso, por m\u00e1s que le obsequiemos talismanes de fieltro para consolar el abandono, la p\u00e9rdida y la tristeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p>(*) El libro \u201cHistorias de Winny de Puh\u201d publicado por la editorial Valdemar, Madrid, 2006 (2\u00aa. Ed 2015) contiene las versiones castellanas de los dos libros de A. A. Milne: \u201cWinnie-the-Pooh\u201d, 1926 (\u201cWinny de Puh\u201d, traducci\u00f3n de Isabel Gort\u00e1zar) y \u201cThe House At Pooh Corner\u201d, 1928 (\u201cEl rinc\u00f3n de Puh\u201d, traducci\u00f3n de Juan Ram\u00f3n Azaola) y las ilustraciones originales de ambos libros, obra de E. H. Shepard. Del libro de Puh existe una versi\u00f3n en euskera de Juan Kruz Igerabide. Tambi\u00e9n hay versiones en catal\u00e1n de Jordi Corominas y Judit Ribas.<br \/>\n<!--\/data\/user\/0\/com.samsung.android.app.notes\/files\/clipdata\/clipdata_bodytext_240206_215343_006.sdocx--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNadie sab\u00eda de d\u00f3nde hab\u00edan venido, pero all\u00ed estaban Kanga y Baby Ruh. Cuando Puh le pregunt\u00f3 a Christopher Robin: &#8220;\u00bfC\u00f3mo han llegado aqu\u00ed?&#8221;, Christopher Robin dijo: &#8220;Como de costumbre, t\u00fa ya me entiendes, Puh&#8221;, y Puh, que no le entend\u00eda, dijo: &#8220;\u00a1Oh! \u2014luego asinti\u00f3 dos veces con la cabeza<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":6992,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-6989","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-per_ordenar"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/christopher-i-pooh.jpg?fit=1754%2C2391&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p983NL-1OJ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6989"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6989\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7024,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6989\/revisions\/7024"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}