{"id":6099,"date":"2022-02-22T16:54:14","date_gmt":"2022-02-22T16:54:14","guid":{"rendered":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/?p=6099"},"modified":"2022-02-22T16:55:44","modified_gmt":"2022-02-22T16:55:44","slug":"grandes-y-diminutos-el-vertigo-de-encoger-y-de-crecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/?p=6099","title":{"rendered":"Grandes y diminutos: el v\u00e9rtigo de encoger y de crecer"},"content":{"rendered":"<p>En los <em><strong>Cuentos por tel\u00e9fono<\/strong><\/em>\u00a0de Gianni Rodari nos encontramos con un personaje diminuto muy especial: <strong><em>Alice Cascherina<\/em><\/strong> (<em>Alicia Caerina<\/em> o <em>Alicia Patapam<\/em> en castellano; <em>L\u2019Al\u00edcia Paf<\/em> o <em>L\u2019Al\u00edcia Capitomba <\/em>en catal\u00e1n). La ni\u00f1a, heredera de la <em>Pulgarcita<\/em> o <em>Almendrita<\/em>, de Andersen, es tan peque\u00f1a que \u201c<em>est\u00e1 cay\u00e9ndose siempre y en todas partes<\/em>\u201d: por la puertecilla del reloj despertador, dentro de una botella, al caj\u00f3n de los manteles y las servilletas\u2026 Las ca\u00eddas, por lo general, tienen origen en su permanente tendencia a curiosear. Los adultos, conscientes de estas dos peculiaridades de Alicia \u2013ser muy peque\u00f1a y ser muy curiosa\u2014, la cuidan mucho, y la buscan por todos los lugares cuando se pierde.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6100\" aria-describedby=\"caption-attachment-6100\" style=\"width: 193px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6100 \" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/alice-cascherina-_-Elena-Temporin.jpg?resize=193%2C264\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/alice-cascherina-_-Elena-Temporin.jpg?resize=366%2C500&amp;ssl=1 366w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/alice-cascherina-_-Elena-Temporin.jpg?resize=768%2C1050&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/alice-cascherina-_-Elena-Temporin.jpg?w=870&amp;ssl=1 870w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6100\" class=\"wp-caption-text\"><em>Alice Cascherina, de Gianni Rodari, ilustrada por Elena Temporin<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Rodari tiene en muy alta estima la tendencia a curiosear de los ni\u00f1os. De hecho, no puede imaginar y narrar la infancia sin esta idea fuerte: al ni\u00f1o le corresponde ser curioso. La curiosidad del ni\u00f1o est\u00e1 motivada por su fantas\u00eda a la vez que alimenta a esta \u00faltima. Y es en ese doble movimiento de curiosidad y fantas\u00eda como la infancia accede al descubrimiento y al conocimiento de la realidad, seg\u00fan lo entiende el maestro italiano. As\u00ed cabe que sean los m\u00e1s peque\u00f1os: distra\u00eddos, curiosos, despreocupados de los peligros. Mientras tanto, es a los adultos a quienes corresponde tener cuidado de que ni\u00f1as y ni\u00f1os puedan desarrollarse libremente en esa direcci\u00f3n fantasiosa mientras aseguran que la infancia tenga resueltas las necesidades b\u00e1sicas de autoconservaci\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6101\" aria-describedby=\"caption-attachment-6101\" style=\"width: 258px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6101\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20220222_165816.jpg?resize=258%2C182\" alt=\"\" width=\"258\" height=\"182\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20220222_165816-scaled.jpg?resize=500%2C353&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20220222_165816-scaled.jpg?resize=768%2C543&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20220222_165816-scaled.jpg?resize=1536%2C1085&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20220222_165816-scaled.jpg?resize=2048%2C1447&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20220222_165816-scaled.jpg?w=1800 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 258px) 100vw, 258px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6101\" class=\"wp-caption-text\">L&#8217;Al\u00edcia Capitomba, como la nombra Teresa Duran, como la ilustra Emilio Uberuaga.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Que el personaje de Alicia Caerina sea diminuto representa para Rodari, y para nosotros, adultos lectores de su historia, una manera de subrayar la necesidad que tenemos de doblegar los cuidados ante la fragilidad de la infancia, ante la fragilidad de la fantas\u00eda y de la curiosidad propias de la infancia. <span style=\"font-size: 1.0625rem;\">Para el ni\u00f1o, mientras tanto, puesto ante una posible identificaci\u00f3n con la peque\u00f1ez del personaje, las peripecias de Alicia s<\/span><span style=\"font-size: 1.0625rem;\">on un aliciente para lanzarse a la aventura con confianza; para asumir los peligros, sabi\u00e9ndose respaldado; para controlar el miedo, apoy\u00e1ndose en la seguridad que los grandes ofrecen. <\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_6103\" aria-describedby=\"caption-attachment-6103\" style=\"width: 193px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6103\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tristan-encoge-329x500.jpg?resize=193%2C293\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"293\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tristan-encoge.jpg?resize=329%2C500&amp;ssl=1 329w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tristan-encoge.jpg?w=674&amp;ssl=1 674w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6103\" class=\"wp-caption-text\">Cubierta de Trist\u00e1n encoge, ilustrado por Edward Gorey<\/figcaption><\/figure>\n<p>En una direcci\u00f3n similar, pero con signo negativo, leemos la historia que nos ofrece Florence Parry Heide en el libro que tan bien ilustra Edward Gorey: <strong><em>Trist\u00e1n encoge<\/em><\/strong>. En este cuento, un buen d\u00eda, el ni\u00f1o protagonista percibe que est\u00e1 encogi\u00e9ndose, que se vuelve m\u00e1s peque\u00f1o. La ropa le sobra. No alcanza a los sitios donde antes alcanzaba. La situaci\u00f3n de Trist\u00e1n representa un \u00abjuego del mundo del rev\u00e9s\u00bb: donde el ni\u00f1o por naturaleza deber\u00eda estar creciendo, se encoge. Ese juego, que pone en movimiento la dial\u00e9ctica de lo grande y lo peque\u00f1o, se muestra como un juego de v\u00e9rtigo. \u00bfD\u00f3nde y cu\u00e1ndo acabar\u00e1 el decrecimiento? \u00bfLlegar\u00e1 Trist\u00e1n a convertirse en un personaje diminuto? \u00bfPodr\u00e1 contar en esas circunstancias con las atenciones que los adultos dispensan a Alicia Cascherina?<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n tan extraordinaria, que deber\u00eda llamar la atenci\u00f3n y hasta generar alarma en el mundo adulto que rodea a Trist\u00e1n, que deber\u00eda preocupar de una manera especial a quienes han de velar por el desarrollo y el crecimiento del ni\u00f1o, la respuesta es brutal. Los adultos no prestan especial atenci\u00f3n al ni\u00f1o ni a su transformaci\u00f3n. La madre primero, el padre despu\u00e9s, parecen ignorar, negar o ningunear lo que el ni\u00f1o les quiere hacer saber: \u201c<em>creo que estoy encogiendo o algo as\u00ed<\/em>\u201d, les dice Trist\u00e1n en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. Y cuando consideran el hecho de que el ni\u00f1o est\u00e9 encogi\u00e9ndose, les preocupan cosas como el qu\u00e9 dir\u00e1n o si no ser\u00e1 una treta del hijo por llamar la atenci\u00f3n. En ning\u00fan caso ser\u00e1 la situaci\u00f3n personal de Trist\u00e1n, su salud, su estado an\u00edmico, lo que defina una m\u00ednima preocupaci\u00f3n adulta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6102\" aria-describedby=\"caption-attachment-6102\" style=\"width: 298px\" class=\"wp-caption alignright\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6102\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tristan-cenando-con-sus-padres.jpg?resize=298%2C233\" alt=\"\" width=\"298\" height=\"233\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tristan-cenando-con-sus-padres.jpg?resize=500%2C391&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/tristan-cenando-con-sus-padres.jpg?w=580&amp;ssl=1 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 298px) 100vw, 298px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-6102\" class=\"wp-caption-text\">Trist\u00e1n encogido, a la mesa, con su madre y su padre, que apenas le prestan atenci\u00f3n. Dibujo de Edward Gorey.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Algo similar le suceder\u00e1 con el resto de los adultos con los que trata en su vida cotidiana, a menudo que se va encontrando con ellos: los amigos m\u00e1s grandes, el conductor del autob\u00fas, la maestra, la secretaria del director y el mism\u00edsimo director de la escuela\u2026 ninguno lo toma en serio. Ninguno est\u00e1 dispuesto a prestar atenci\u00f3n a los requerimientos del peque\u00f1o que en lugar de crecer se sigue encogiendo, y que, justamente, al encoger, deja en evidencia la nulidad del mundo &#8220;de los grandes&#8221; para atender a los requerimientos del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Que la clave que explicar\u00eda el encogimiento de Trist\u00e1n estuviera en un juego interrumpido por la exigencia de cumplir con sus deberes dom\u00e9sticos no es otra cosa que un llamado de atenci\u00f3n al mundo adulto. Pues es la madre de Trist\u00e1n quien, al interrumpir el juego del ni\u00f1o, llam\u00e1ndolo a cumplir con una rutina, provoca el problema del cual despu\u00e9s no se har\u00e1 cargo. Si vamos al caso, lo que sucede aqu\u00ed es todo lo contrario de lo que sucede con la diminuta Alicia de Rodari, aunque lo que al final se deja en evidencia es lo mismo: el rol cumplido o incumplido del mundo adulto respecto del desarrollo de la infancia.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s peque\u00f1o sea el protagonista, cuanto m\u00e1s diminuto sea, mayor deber\u00eda ser la atenci\u00f3n que le ha de brindar el mundo adulto para su desarrollo y bienestar. Y si eso no se cumple, todo ser\u00e1 un desastre. Las lectoras y los lectores, que saben bien todo lo que comporta ser peque\u00f1os en un mundo gobernado por \u201clos grandes\u201d, deben encontrar en la lectura de estos cuentos un mecanismo de compensaci\u00f3n y de seguridad respecto del tama\u00f1o que ellos tienen. Y si no, un poco como Trist\u00e1n al final, deber\u00e1n aprender a controlar la situaci\u00f3n por s\u00ed mismos, prescindiendo de los adultos, ocult\u00e1ndose de ellos, guardando un prudente silencio: &#8220;<em>Si no digo nada, nadie se dar\u00e1 cuenta<\/em>&#8220;, dir\u00e1 Trist\u00e1n al final de la historia, ante un nuevo problema que se le presenta. Y enseguida vemos que tiene raz\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, en estas historias, el contrapunto de lo grande y de lo peque\u00f1o y el juego de inversi\u00f3n y v\u00e9rtigo que se propone entre crecer y encoger, se ofrecen para los adultos como un llamado a la responsabilidad, mientras que para la infancia representa una invitaci\u00f3n a reflexionar sobre las propias capacidades y sobre la transitoriedad vital en la que se encuentran, ni\u00f1as y ni\u00f1os, como seres en crecimiento, curiosos, fantasiosos y realistas por igual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>BIBLIOGRAF\u00cdA:<\/em><\/p>\n<p><em>-FAVOLE AL TELEFONO (1962), de Gianni Rodari. Traducci\u00f3n al catal\u00e1n, CONTES PER TEL\u00c8FON (1982-2020) de Teresa Duran, ilustrado por Emilio Uberuaga.<\/em><\/p>\n<p><em>-THE SHRINKING OF TREEHORN (1971), de Florence Parry Heide, ilustrado por Edward Gorey. Traducci\u00f3n al castellano, TRIST\u00c1N ENCOGE (2017) de Manuel Broncano Rodr\u00edgues. Traducci\u00f3n al catal\u00e1n, EN TRISTANY S\u2019ENCONGEIX (2017) de Albert Torrescasana Flotats. Editorial Blackie Books.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los Cuentos por tel\u00e9fono\u00a0de Gianni Rodari nos encontramos con un personaje diminuto muy especial: Alice Cascherina (Alicia Caerina o Alicia Patapam en castellano; L\u2019Al\u00edcia Paf o L\u2019Al\u00edcia Capitomba en catal\u00e1n). La ni\u00f1a, heredera de la Pulgarcita o Almendrita, de Andersen, es tan peque\u00f1a que \u201cest\u00e1 cay\u00e9ndose siempre y en<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":6101,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[44],"tags":[39],"class_list":["post-6099","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-3r-2a","tag-narrativa-infantil"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/llibresalrepla.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/20220222_165816-scaled.jpg?fit=2560%2C1809&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p983NL-1An","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6099","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6099"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6099\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6105,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6099\/revisions\/6105"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6101"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6099"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6099"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/llibresalrepla.cat\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6099"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}