De hecho, sé con seguridad que este año no fue el único aterrizaje en la feria.
actividad y ahora es común ver encuentros directos de jóvenes con
autores, slams literarios, espacios para booktubers y áreas con
novedades en lectura digital.
Este año la exposición central La Règle et le Jeu, aunque el tema de los libros interactivos con gafas 3D, acordeones, pop-ups… prometido, nos pareció un poco disperso o con poco
información.
En teoría se basó en tres autores precursores que habían
experimentado con los límites del libro: Warja Lavater, Bruno Munari y Paul Cox. Y a partir de ellos se abrió a una serie de artistas más contemporáneos. Uno de ellos Isidro Ferrer, con quien tuvimos una conversación muy divertida e instructiva.
Descubrimos que Benjamin Lacombe y Rebecca Dautremer siguen teniendo largas colas de admiradores en busca de una dedicación.
Benjamin Chaud y Gilles Bachelet firmaron todos los días, por la mañana y por la tarde, sin perder el sentido del humor. Así como el tándem Germano Zullo-Albertine y Fred Bernard-François Roca, que celebraron 20 años de trabajo conjunto.
Hicimos cola frente a Anne Herbauts, Joëlle Jolivet, Magali Le Huche, Atak, François Place, Anne Brouillard... y como cada año lamentamos que no llegaran más libros a nuestra casa.
Y, por supuesto, hicimos nuestra rigurosa visita a la Beatrice Alemagna, aunque Un grand jour de rien ya se puede encontrar en catalán gracias a Combel.
Dos de los invitados estrella de este año fueron Chris Haughton y Oliver Jeffers, quienes dirían que se estrenaban en el Show. Hay que decir, sin embargo, que este último no complicó la existencia y en diez minutos se pulió la cola de las dedicatorias.
Personalmente me emocionó mucho ver a dos autores: Gregoire Solotareff en L'école des loisirs, porque Loulou fue el primer álbum que compré a lo grande y con el que era consciente de que quería dedicarme a la literatura infantil.
Y la canadiense Isabelle Arsenault, a quien le debemos dos de los libros más bellos publicados en nuestra casa en 2016: Canvas song y Jane, el zorro & yo.
Y si hablamos de nuevas publicaciones, es cierto que cada vez más libros terminan traduciéndolos al catalán o al español. Y tal vez también es cierto que cada año encontramos menos novedades de alfabetos, libros de fotografía infantiles, álbumes innovadores… Pero oye, hay que decir que es un placer acercarse al stand y reconocer a los autores de la casa y la línea editorial: MeMo, Rouerge, Seuil, Hélium, La Masion est en carton, Kaleidoscope…
Y que junto con autores consagrados, seguimos encontrando nuevos talentos, nuevas versiones de clásicos, libros de fondo, arte, música, para bebés… que se maravillan de nosotros.
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| Algunos de los libros que descubrí este año en la feria |
Sin embargo, te engañaría si no reconociera que lo mejor de estos viajes es la hora del chat nocturno donde compartimos los libros que hemos comprado y las dedicatorias que hemos logrado.
[fotos gentilesa de @librosfera]






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